"Estoy exhausto"...
Se podrían definir así mis sensaciones tras una ruta de tres días en la que parecía que no ibas a llegar al final, en la que por momentos tu cabeza se convertía en un calvario, en la que tu piel mostraba el festín que se dieron unas cuantas pulgas, en la que subías una cantera enterita y en cuya cuesta te parabas cada cuatro pasos porque tus músculos eran unos rebeldes sin causa, en la que una vez llegabas a un camino bonito y en donde te empujaba la brisa montañera...Tenías que escalar una montaña (no exagero) con un problema de vértigo que te golpea desde que eres un crío...
La ruta fue dura...Pero solo por un primer día infernal en el que ninguno de nosotros conocía la zona y en el que llegamos a nuestro destino a las dos de la mañana...
No sé que opinión tengo de las rutas....No sé si merece la pena machacarse tanto para llegar a un lugar....Tengo un gran dilema que tardaré tiempo en resolver: ¿Me gustan las rutas?¿Me gusta llegar a un sitio tremendamente lejano al punto de partida solo para decir "Lo hice"?¿Me gusta tener que pasar un infierno de rocas, plantas con pinchos, mosquitos, etc... solo para ver caballos, carneros, flores, árboles y sentir que te encanta el campo?
Para mí es una pregunta muy abierta y no sé responderla aún....
También haces aquello que llaman vida de clan...Pasas tiempo con los rovers y tus scouters y ves que cada 10 minutos se tuercen las cosas...Y tienes que volver a replantearte ciertas miradas al mundo...Pero por otro lado adquieres la fuerza para sacar los piés del cemento...(Como decía cierta canción de un Festival Scout no muy lejano).
Muchas veces no sabes si eres incompatible con las personas que te rodean o simplemente diferente e integrado a la vez...No sabes si eres un rover del Clan Camelot...O uno que viene...
No pretendo que nadie se tome esto como un enfado, porque leyendo el texto parece ser eso...Un enfado...Sencillamente es un dilema personal al que no encuentras respuestas, ya que se suceden multitud de situaciones distintas por lo agradables o desagradables que resultan ser...Y no sabes si en la balanza pesan más los pros que los contras...
Pero de todo este barullo si que se obtiene algo en claro...Que despiertas tu espíritu de autosuperación...Y todo a pesar de ver por momentos mermada tu autoestima, de descubrir que tienes una pierna más corta que otra, de darte ganas de decir "No puede ser"... Por eso, Gerardo, agarraba mi pañoleta con fuerza al bajar de aquel pico...
Todavía no sé si merece la pena...Puede que si, puede que no...
En defintiva, éstas son las polémicas sensaciones que me ha dejado la ruta... Si piensas en el resto del escultismo puro no cabe duda de que es una de las mejores cosas que te han pasado en la vida...Pero el escultismo que despliegan las llameantes plumas del Fénix (que a veces te da fuerzas ardientes y otras te quemas) no está solo...y me siento atraído por cantos de otras sirenas Scouts...Para entender esta última frase leed la historia de Ulises...
Mi cerebro me pide paciencia...Por lo menos hasta final de ronda...
Es sólo un dilema...Un análisis de tu realidad que no sabes si cambiar o mantenerlo... Os quiero a todos :)
Fdo: Gusa
